Todos crecimos escuchando que comer demasiados dulces te pudre los dientes, pero ¿qué tan cierta es esta historia? En definitiva, la respuesta es: sí, aunque es un poco más complicado.
¿Qué son las caries?
Las caries dentales, a veces llamadas caries en su etapa inicial, se forman cuando las bacterias que viven en la boca digieren los restos de comida. Si bien el azúcar que queda en la boca puede promover la formación de caries, otros alimentos como el pan, las galletas, los cereales integrales, las frutas e incluso las verduras también pueden ser culpables.
Ciertos alimentos, como los caramelos duros, las pasas e incluso los cereales secos, son más propensos a atascarse en los huecos, surcos y grietas de los dientes, lo que dificulta su eliminación. Dejar estos residuos en la boca permite que las bacterias se den un festín, produciendo ácido en el proceso. Otros alimentos, como las frutas, las verduras e incluso el yogur, tienen mucha menos probabilidad de atascarse en la boca y se eliminan más fácilmente con la saliva. Este tipo de alimentos es menos propenso a causar la acumulación de placa y caries.
En definitiva, la verdad es que las bacterias que viven en tu boca disfrutan de cada comida tanto como tú. Al empezar a comer, las bacterias de tu boca también empiezan a digerir los residuos, creando ácido que disuelve el esmalte de tus dientes. Entonces, ¿qué puedes hacer exactamente para evitar que las bacterias creen ácido y causen estragos en tu boca?
Reducir el riesgo de caries
Al consumir cualquier alimento o bebida que no sea agua, alimentas las bacterias que viven en tu boca. Para reducir el riesgo de que estas bacterias causen caries, recomendamos cepillarse los dientes y usar hilo dental con regularidad, y enjuagar las comidas con agua. Usar un enjuague bucal después de las comidas, cuando no puedas cepillarte, también puede ayudar a eliminar los residuos. ¿Quieres saber más? Programar una consulta ¡Con Pearly White de Pearland hoy!